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Fondo Documental Dinámico
sobre la gobernanza de los recursos naturales en el mundo

El llamamiento de Dakar contra el acaparamiento de tierras

El éxito de la convergencia de luchas de las organizaciones de la sociedad civil en el Foro Social Mundial de 2011

Escrito por: Convergencia de las organizaciones de la sociedad civil, Foro Social Mundial

Fecha de redaccion: febrero 2011

Resumen

Los movimientos sociales han marcado un hito en la lucha contra el acaparamiento de tierras, con la adopción unánime del Llamamiento de Dakar contra esos monopolios en el Foro Social Mundial (FSM) de Dakar, 7-11 febrero 2011.

La asamblea de convergencia convocada al llamado de FIAN Internacional, La Vía Campesina, Los Amigos de la Tierra Internacional, ROPPA, el CCFD y Pueblos Solidarios, reunió el 11 de febrero de 2011 a la mayoría de las organizaciones que trabajan sobre el acaparamiento de tierras y que estaban presentes en el FSM para presentar el llamamiento de Dakar contra el acaparamiento de tierras. Este Llamamiento había sido escrito en el transcurso del FSM por un grupo de trabajo formado por organizaciones europeas de la sociedad civil (AGTER incluida) junto con organizaciones campesinas regionales e internacionales. Este grupo de trabajo, que ya había planteado estas posiciones de la sociedad civil ante la Comisión de Seguridad Alimentaria en 2010, amplió las propuestas para promover el trabajo dando líneas para articular acciones contra las inversiones masivas en compra de tierra.

El texto fue solemnemente presentado por un representante africano de la Vía Campesina. La propuesta fue luego discutida, enmendada y el llamamiento fue finalmente aprobado por unanimidad. El llamado es un punto de partida para futuras acciones conjuntas. Se distribuyo al conjunto de las organizaciones presentes y a otros movimientos sociales que traban esta temática. Ha sido firmado por un gran número de organizaciones.

LLAMAMIENTO DE DAKAR CONTRA EL ACAPARAMIENTO DE TIERRAS

Nosotros/as, organizaciones de campesinos/as, organizaciones no-gubernamentales, organizaciones religiosas, sindicatos y otros movimientos sociales, reunidos en Dakar en el Foro Social Mundial 2011:

Considerando que los/as agricultores/as campesinos/as y familiares, quienes conforman la mayoría de los agricultores del mundo, están en mejores condiciones para:

  • satisfacer sus propias necesidades alimentarias y las de las poblaciones, asegurando la seguridad y la soberanía alimentarias de los países;

  • proporcionar empleo a las poblaciones rurales y mantener el tejido económico en las zonas rurales, clave para un desarrollo territorial equilibrado;

  • producir alimentos respetando el medio ambiente y conservando los bienes naturales para las generaciones futuras;

Considerando que la reciente ola de acaparamientos masivos de tierra en beneficio de intereses privados o de Estados terceros - ya sea por razones alimentarias, energéticas, mineras, ambientales, turísticas, especulativas o geopolíticas - abarca decenas de millones de hectáreas y viola los derechos humanos al privar a las comunidades locales, indígenas, campesinas, pastoras y pescadoras de sus medios de producción, al restringir su acceso a los bienes naturales, al limitar su libertad para producir lo que quieran y al exacerbar las desigualdades en el acceso y el control de la tierra por parte de las mujeres;

Considerando que los inversionistas y los gobiernos cómplices amenazan el derecho a la alimentación de las poblaciones rurales, que las condenan a sufrir el desempleo generalizado y el éxodo rural, que generan así pobreza y conflictos y que contribuyen a la pérdida de conocimientos, prácticas agrícolas y de las identidades culturales;

Considerando también que la gestión de la tierra, así como el respeto a los derechos de los pueblos, son primeramente competencias y obligaciones de los gobiernos y los parlamentos nacionales , y que son ellos quienes tienen la mayor cuota de responsabilidad en los acaparamientos;

Llamamos a los parlamentos y a los gobiernos nacionales a poner fin inmediatamente a todos los acaparamientos masivos de tierras actuales o futuros y a que se restituyan las tierras saqueadas. Urgimos a los gobiernos a que dejen de reprimir y criminalizar a los movimientos de lucha por la tierra y a que liberen a los/as activistas detenidos/as. Exigimos que los gobiernos nacionales establezcan un marco efectivo para el reconocimiento y la regulación de los derechos a la tierra para los/as usuarios/as a través de consultas con todas las partes. Es necesario poner fin a la corrupción y al clientelismo que invalidan cualquier intento de gestión compartida de la tierra.

Exigimos a los gobiernos nacionales, a las organizaciones regionales de Estados, a la FAO y a otras instituciones internacionales que pongan inmediatamente en práctica los compromisos asumidos en la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR) de 2006, especialmente, garantizar los derechos de los/as usuarios/as de la tierra, la re-activación de procesos de reforma agraria sobre la base de un acceso equitativo a los bienes naturales y el desarrollo rural para el bienestar de todos/as. Demandamos que el proceso de elaboración de la Directrices de la FAO sobre la gobernanza de la tierra y los bienes naturales tenga fuerte respaldo y que las Directrices se basen en los derechos humanos tal como se definen en las diversas cartas y pactos internacionales - estos derechos no pueden ser efectivos sin instrumentos jurídicos vinculantes al nivel nacional e internacional para imponer a los Estados el cumplimiento de sus obligaciones. Por otra parte, cada Estado es responsable del impacto de sus políticas o de las actividades de sus empresas en los países destinatarios de las inversiones. Del mismo modo, reafirmamos la supremacía de los derechos humanos sobre los regímenes legales comerciales, financieros y de inversiones internacionales que han hecho posible la especulación con los bienes naturales y los productos agrícolas.

Instamos también al Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) a rechazar definitivamente los Principios para Inversiones Agrícolas Responsables (RAI) del Banco Mundial, que son ilegítimos e insuficientes para hacer frente al fenómeno, así como a que incluya los compromisos de la CIRADR y las conclusiones de la Evaluación Internacional del Conocimiento, de la Ciencia y de la Tecnología Agrícola para el Desarrollo (IAASTD) en su Marco Global de Acción.

Exigimos que los Estados, las organizaciones regionales y las instituciones internacionales garanticen el derecho a la tierra de los pueblos y que apoyen las agriculturas familiares y la producción agro-ecológica de alimentos. Políticas agrícolas adecuadas deben prestar especial atención a todos los diferentes tipos de productores/as de alimentos (pueblos indígenas, pastores/as, pescadores/as artesanales, campesinos/as beneficiarios de las reformas agrarias), y responder específicamente a las necesidades de las mujeres y de los jóvenes.

Por último, invitamos a todo/as los/as ciudadanos/as y a las organizaciones de la sociedad civil de todas partes del mundo a apoyar por todos los medios- humanos, de comunicación, jurídicos, financieros y populares - posibles a todos/as los/as que luchan contra los acaparamientos de tierras ; y a presionar a los gobiernos nacionales y a las instituciones internacionales para que cumplan sus obligaciones con los derechos de las personas y los pueblos.

¡Todos/as tenemos el deber de resistir y apoyar a los pueblos que luchan por su dignidad!